Si tu pomerania tiembla pero sigue atento, camina normal y se calma al entrar en calor o al tranquilizarse, puede tratarse de frío, excitación o estrés. Si los temblores son intensos, no se controlan, aparecen junto con debilidad, vómitos, dolor o desorientación, necesita revisión veterinaria cuanto antes.
En perros pequeños la interpretación cambia rápido porque tienen menos margen ante bajadas de glucosa, dolor o descompensación. No hay que mirar solo el temblor, sino si además deja de responder como siempre, se cae o no quiere comer ni beber.
Nivel orientativo de prioridad
Urgencia media con salto rápido a alta si los temblores no ceden o se acompañan de debilidad, desmayo, vómitos o dolor evidente.