Si tu podenco tiene una herida superficial pequeña en la pata y apoya bien, puedes limpiarla con suavidad, evitar que se lama y vigilar sangrado, dolor y cojera. Si la herida es profunda, no deja de sangrar, hay objeto clavado, no apoya o ves tejido abierto, necesita veterinario cuanto antes.
Las patas se contaminan con facilidad y algunas heridas parecen pequeñas por fuera pero esconden espigas, cristales o desgarros más profundos. La prioridad cambia mucho según si el perro apoya, cuánto sangra y si la zona sigue limpia o se inflama rápido.
Nivel orientativo de prioridad
Urgencia media: una herida leve puede controlarse unas horas; sube a alta si hay sangrado persistente, cojera marcada, dolor intenso o un cuerpo extraño clavado.