Si tu pastor australiano sacude mucho la cabeza, se rasca las orejas o notas mal olor, la otitis es una posibilidad real y conviene valorarla pronto. Un cuadro leve puede observarse el mismo día si el perro está animado y no parece muy dolorido, pero si llora al tocar la oreja, hay secreción abundante o inclina la cabeza, necesita revisión veterinaria sin retrasarlo.
Las infecciones de oído rara vez se resuelven solas y, cuando avanzan, son más dolorosas y difíciles de tratar. En perros de pelo denso y activos, la humedad tras baño, el fondo alérgico, los parásitos o una infección por bacterias y levaduras pueden empezar con picor leve y acabar en dolor intenso, inflamación del canal y empeoramiento del equilibrio.
Nivel orientativo de prioridad
Urgencia media: la otitis suele requerir cita pronta; sube a alta si hay dolor fuerte, inclinación de cabeza, secreción abundante o pérdida de equilibrio.