Si tu pastor alemán cojea después de ejercicio pero apoya algo la pata y sigue animado, puedes revisar almohadillas, uñas y evolución durante unas horas. Si no apoya nada, llora, se hincha una articulación o la cojera dura más de 24 horas, necesita revisión veterinaria.
En esta raza no conviene banalizar la cojera porque los pastores alemanes tienen más predisposición a problemas ortopédicos de cadera, codo y espalda. La diferencia clave está entre una molestia leve pasajera y una cojera con dolor intenso, rigidez o pérdida clara de apoyo.
Nivel orientativo de prioridad
Urgencia media con posibilidad de subir a alta: si no apoya, hay dolor evidente, traumatismo fuerte o empeora rápido, no esperes.