Si tu golden retriever se rasca mucho de forma repentina o constante, lo primero es revisar piel, orejas, ingles, axilas y base de la cola. Cuando el picor es intenso, hay enrojecimiento, mal olor, heridas por rascado o sacudidas de cabeza frecuentes, conviene valorar si ya hay infección secundaria y no solo una irritación leve.
En goldens son relativamente frecuentes la dermatitis alérgica, los problemas de oído y la irritación por pulgas o ambiente. Más que contar solo cuánto se rasca, importa dónde, desde cuándo, si también se lame patas u orejas y si la piel ya está inflamada o húmeda.
Nivel orientativo de prioridad
Urgencia media: el picor rara vez es vital, pero necesita revisión rápida si hay piel muy inflamada, heridas, supuración, otitis o empeora día a día.