Si tu bichón frisé lagrimea mucho pero mantiene el ojo abierto, no se rasca y la superficie del ojo se ve clara, puedes observar unas horas y revisar si hay pelo, legañas o irritación leve. Si el ojo está rojo, medio cerrado, hay secreción espesa o parece dolerle, deja de ser un simple lagrimeo y necesita valoración veterinaria cuanto antes.
El lagrimeo por sí solo puede deberse a pelo rozando, conductos lagrimales poco eficientes o irritación ambiental, pero cuando se acompaña de dolor cambia totalmente la urgencia. En ojos pequeños y sensibles, una úlcera corneal o un cuerpo extraño pueden empezar solo con lágrimas y avanzar rápido a opacidad, rascado y fotofobia.
Nivel orientativo de prioridad
Urgencia media: un lagrimeo claro y sin dolor puede observarse unas horas; sube a alta si hay ojo rojo, ojo cerrado, secreción espesa o superficie opaca.